Muévase. Ya sea que se abroche los tenis y salga a caminar o correr la pista de su parque local, tenga una fiesta de baile en su sala o juegue un poco de futbol en su patio, el ejercicio físico ayuda a su cuerpo a liberar endorfinas que ayudan a contrarrestar el estrés. Además, se ha demostrado que hacer ejercicio con un familiar o un amigo fortalece su relación. Practique la respiración profunda o la meditación. Respirar profundamente le dice a su cerebro que es hora de reducir la velocidad y relajarse, mientras que la meditación ha demostrado que ayuda a su cerebro a liberar serotonina, un mensajero químico que ayuda a elevar su estado de ánimo y mantener la ansiedad controlada. Lo mejor de estos métodos es que pueden realizarse en cualquier lugar, requieren cero equipos y comienzan a ayudar de inmediato. Regrese a su libro o película favorita. Leer un libro de cual ya conoce el final o ver una película o un programa de televisión que casi puede citar línea por línea puede parecer una pérdida de tiempo para algunos, pero los expertos dicen que tiene beneficios reales cuando se trata de reducir el estrés. De hecho, la previsibilidad de la historia y la progresión de la trama puede llevarnos a un lugar de paz y tranquilidad. Aumente sus hábitos saludables. El comer por estrés es algo real, como lo es perder el sueño cuando las cosas parecen un poco caóticas. El problema con esto es que, aunque las meriendas deliciosas pueden hacer que se sienta mejor en este momento, toda la azúcar, la sal y las calorías vacías en la chuchería pueden hacerlo sentir aún más nervioso, y la falta de sueño puede provocar una mayor sensación de preocupación, duda e irritación. Abra las ventanas. Dependiendo de dónde viva, puede que no sea una buena idea pasar mucho tiempo fuera de su hogar. Abrir las ventanas y dejar entrar una brisa fresca puede ayudar a que su casa se sienta un poco menos apretada incluso cuando todos están atrapados adentro. Exprésese. Los estudios han demostrado que 45 minutos de actividad creativa, como colorear, hacer proyectos con las manos, dibujar o hacer collages, pueden reducir las hormonas del estrés en su cuerpo. Mantener un diario o hacer una escritura creativa puede tener el mismo efecto. Póngase a hablar. Poner en palabras los sentimientos de ansiedad, preocupación y estrés, y compartir cómo se siente con alguien en quien pueda confiar, como un miembro de la familia, un amigo, un líder comunitario o un consejero, es una práctica saludable e importante cuando se siente atareado. Después de todo, cuando los sentimientos negativos se cohíben, tienden a empeorar. Lo más probable es que descubra que las personas cercanas a usted también están lidiando con algún tipo de estrés en sus vidas. En cualquier caso, saber que tiene a alguien a su lado que entiende cómo se siente puede hacer que el mundo se sienta como un lugar mucho más amigable.