El estancamiento emocional puede ser descrito como la ausencia de una evolución en la experimentación de emociones. Es decir, que desaparecen los cambios de una emoción a otra, y quien la experimenta se mantiene en un estado de apatía.
El estancamiento emocional como falta de variedad puede hacer que el día a día de las personas que viven con estancamiento emocional sea monótono y tedioso.
La monotonía, en este caso, es interna y mental, y es en parte independiente de lo que se haga y de cómo se interactúe con el mundo exterior.
Así, el estancamiento emocional puede ser descrito como un desierto , un lugar en el que no hay atisbo de experiencias enriquecedoras no porque no tengamos recursos a nuestro alrededor, sino porque en nosotros hay una dinámica de procesos mentales que nos ha acostumbrado a experimentarlo todo a través del filtro de la monotonía.
Muchas personas deprimidas no están simplemente tristes, sino que más bien notan una cierta incapacidad a la hora de experimentar sensaciones intensas.
La anhedonia, que es la incapacidad de vivir sensaciones placenteras o de euforia, está muy presente en los casos de depresión.
La abulia, que es la falta de motivación y de iniciativa para hacer las cosas y plantearse objetivos, también es típica de la depresión, y está muy relacionada con el estancamiento emocional.
A fin de cuentas, si anticipamos que hacer ciertas cosas no nos hará sentir mejor... ¿por qué hacerlas?
El hecho de haber pasado una etapa en la que las emociones han sido muy intensas puede hacer que más adelante nos veamos incapaces de sentir las cosas con intensidad, al menos durante un tiempo y si no hacemos nada para remediarlo.
Simplemente, toda la parte de nuestro cerebro que se encarga de producir emociones, el sistema límbico, hace que su prioridad número uno sea la búsqueda de la droga.
De este modo, el vacío emocional es en este caso la otra cara de la moneda de la necesidad de dosis; todo lo que no tenga que ver con la búsqueda de la sustancia que se necesita desaparece de nuestra mente, tanto en lo cognitivo como en lo emocional.
Algunos desórdenes neurológicos producidos por lesiones en partes del cerebro pueden hacer que, simplemente, las emociones dejen de experimentarse.
Además, en algunos casos las heridas en el cerebro hacen que otros procesos mentales también fallen, lo cual significa que estos casos de estancamiento emocional vienen de la mano de otros problemas.
Sin embargo, a veces solo falla la parte relacionada con la producción de emociones, haciendo que la persona empiece a experimentar la realidad como si le fallase una pieza, algo muy difícil de explicar.
Esto supone un cambio radical en el estilo de vida de la persona, teniendo en cuenta que, al contrario de lo que se cree, incluso los psicópatas experimentan emociones.