Cuando hablamos de una conexión emocional nos referimos al sentimiento de intimidad y alineación que puede ocurrir entre dos personas.
Este tipo de conexión no implica una atracción física, sino que es en un sentido más emocional e íntimo.
Esta conexión se trata de una necesidad que tenemos los humanos, ya que nos da un mayor sentido de pertenencia, lo que equivale a experimentar un mayor bienestar mental.
Se preocupan por ti: Cuando existe una conexión o hay química entre dos personas, suele haber una implicación y preocupación por ambas partes.
Es decir, buscas la felicidad de la otra parte.
Compartes abiertamente: Una conexión emocional entre dos personas también implica experimentar la suficiente comodidad para expresar y compartir valores, creencias y sueños.
De hecho, al existir este tipo de relación, ambas partes se buscan para apoyarse y defenderse mutuamente.
Existe una escucha activa: A menudo solemos encontrarnos a nosotros/as mismos/as dejando de escuchar a la otra persona.
En cambio, cuando se conecta con alguien mentalmente o emocionalmente, la escucha es activa, es decir, la otra persona está presente y te presta toda su atención.
Os conocéis profundamente: Tener química con alguien también implica entenderlo desde lo más profundo.
Es decir, los dos podéis ser vulnerables delante del otro y podéis compartir todo lo que se os pasa por la mente.
Existentes pequeños detalles: Cuando conectas con otra persona, te gusta tener pequeños detalles con él/ella.
De hecho, saber lo que le sucede en su jornada fortalece aún más la intimidad, la confianza y la familiaridad.
No os juzgáis: Al experimentar química con otra persona, tiende a no haber juicios.
Esto implica que os sentís completamente libres a expresar vuestras emociones ante el otro/a.
Aprendéis de vuestros conflictos: Tener una conexión emocional no significa que no estarás en desacuerdo o que no tendrás conflictos con la otra persona.
Es importante aprender a saber expresar los límites, así como a respetar los de la otra persona.
De este modo, cuando existe una conexión entre dos personas, ambas partes acaban aprendiendo de los conflictos que pueden surgir.
Te sientes comprendido/a por la otra parte: La conexión también implica entender la posición del otro y poder hablar de manera fácil con los demás.
Por lo que la comunicación, en estos casos, acaba dándose de manera muy cómoda.
Puedes contarle tus problemas: Una conexión emocional también es signo de poder contar los problemas a la otra persona siempre confiando en que estará allí para escucharte y comprenderá tu situación.