Edúquense.
Los NIH tienen recursos que les permiten aprender sobre el TDAH y entender mejor sus síntomas, causas y dificultades.
Ofrezcan ayuda práctica.
Hay muchas formas prácticas de ayudar a alguien que tiene el TDAH, por ejemplo, darle una mano con tareas como limpieza y organización o sencillamente estar presentes e involucrados mientras esa persona trabaja.
Esta técnica, conocida como “duplicación del cuerpo” puede darles a las personas con el TDAH un sentido de responsabilidad y motivación porque les ayuda a mantenerse enfocadas y bien encaminadas.
Animen a las personas a tomar recesos.
Ayuden a prevenir el agotamiento al animar a las personas a tomar breves recesos durante las tareas que exigen atención continua.
El conocimiento es poder.
Cuanto más entiendan ustedes el TDAH y las dificultades particulares que crea, mejor podrán apoyar a las personas afectadas.
El TDAH es un camino que dura toda la vida y su comprensión y aceptación pueden significar un mundo de diferencia.
Aunque los medicamentos no lo curan todo, pueden ser un valioso instrumento para manejar los síntomas del TDAH, especialmente cuando se emplean junto con otros enfoques como la terapia y el manejo del comportamiento.
Obtengan información sobre los diferentes tipos de medicamentos, sus mecanismos, sus posibles efectos secundarios y las estrategias para encontrar la adaptación correcta.