La escritura es un complemento a la expresión verbal y puede ser una herramienta muy valiosa para aprender a canalizar todas las emociones, sensaciones y pensamientos que tenemos dentro de nosotros, que todavía nos hacen daño, y no sabemos o podemos verbalizar. Es importante identificar y poder dar estructura a todo aquello que nos preocupa o nos perturba para poder expresarlo, aceptarlo y digerirlo con mayor fluidez, para no retroalimentarlo con nuestra propia percepción, y así poder gestionarlo de manera sana y eficaz. Los beneficios mas destacados de la escritura terapéutica son: Damos equilibrio a nuestro lenguaje interno de manera organizada, Desbloqueamos alguna experiencia o emoción negativa, Nos ayuda a expresar como nos sentimos de manera más clara sin sentirnos juzgados, Al verlo desde fuera, nos ayuda a relativizar los pensamientos negativos, Ayuda a conocer mejor nuestra manera de sentir y de percibir el mundo, Registrar lo vivido nos ayuda a canalizar y no sobrealimentar las emociones asociadas a los pensamientos negativos, Al ordenar las ideas, reducimos la sensación de ansiedad, Nos ayuda a mejorar el estado de ánimo. Cuando tenemos un gran malestar o no sabemos expresar lo que nos pasa, los profesionales de la salud mental solemos recomendar hacer un diario emocional, ya que intentar escribir de forma regular nos puede ayudar a desarrollar la capacidad de organizar nuestros pensamientos, sentimientos, experiencias e incluso los problemas, generando una autodisciplina y responsabilidad con un mismo y con esas vivencias personales. Es una forma de liberar nuestras emociones más profundas, siendo mucho más conscientes de ellas, ya que al escribir potenciamos el autoconocimiento. Al reflexionar sobre lo que hacemos y como nos sentimos de manera manufacturada nos estamos ayudando a liberar el estrés emocional y las emociones que pudieran estar bloqueadas. No solo al escribir podemos ayudarnos en el proceso de mejora y de bienestar, también al leer lo que ya hemos escrito, volvemos a recordar las impresiones que tuvimos derivadas de esos acontecimientos y experiencia previas pudiendo verlo desde otra perspectiva, tomando distancia de lo vivido, siendo más capaces de identificar dónde estamos y a dónde queremos llegar, qué pensamos y cómo podemos superar esas sensaciones negativas que nos han acompañado durante los últimos tiempos.