Escribir es una de las maneras más potentes y efectivas de estar en paz con uno mismo. Al fin y al cabo, anotar tus pensamientos y sentimientos en el papel es una de las formas más directas de entrar en conversación con tu 'yo' más íntimo, aquel al que puede que nunca muestres a los demás. De hecho, más de 200 estudios asocian un efecto positivo de la escritura en la salud mental. La teoría más simple es que la angustia surge cuando reprimes emociones que no puedes o no quieres sacar a la luz. Entonces, la escritura puede ser una buena puerta de salida de todo aquello que no quieres reconocer, te asusta o te genera malestar, siendo la forma más rápida y segura de mostrar sentimientos que no te hacen ningún bien. Pero estudios recientes han resuelto que lo que verdaderamente potencia es la autoconciencia, por lo que no solo produce un desahogo en el sujeto, sino también una mejora en la salud mental generada a partir de la razón, y no solo de la pasión. La autoconciencia se define como la capacidad de dirigir la atención hacia uno mismo para poder ser más conscientes de nuestras características, actitudes, sentimientos, creencias, valores y motivaciones. Esto, a su vez, provoca que aumente nuestra confianza y aceptemos mejor a los demás. Y, por supuesto, mejora nuestra toma de decisiones y facultad para resolver problemas.
Escribir de forma creativa ofrece una forma única de explorar sentimientos, pensamientos, ideas y creencias.
Por otro lado, escribir de manera creativa sobre experiencias negativas, desde el dolor, puede ofrecer una forma de comunicación a los demás de algo que crees que es demasiado difícil de explicar.
Por supuesto, como el resto de tipos de escritura, la creativa aumenta la autoconciencia de uno mismo y mejora la autoestima, ya que al fin y al cabo estás trasladando al papel aspectos de tu vida y de tu mundo interior de una manera estética.
Hay diversas investigaciones que la relacionan con una mejora de la autoconciencia, así como de los síntomas depresivos, los pensamientos ansiosos o el estrés.
Escribir es una de las maneras más potentes y efectivas de estar en paz con uno mismo.
De hecho, más de 200 estudios asocian un efecto positivo de la escritura en la salud mental.
La escritura expresiva se usa en entornos terapéuticos en los que se pide a la persona que escriba sobre sus pensamientos y sentimientos relacionados con algún evento que le produce estrés en su vida.
Esto, a su vez, puede mejorar las relaciones profesionales personales, así como el desempeño laboral, que son indicadores clave de una buena salud mental.