La mente y el cuerpo son aliados poderosos. Su forma de pensar puede afectar la forma en que se siente. Y cómo se siente puede afectar su pensamiento. Un ejemplo de esta conexión del cuerpo con la mente es cómo responde su cuerpo al estrés. La preocupación constante y el estrés sobre el empleo, las finanzas u otros problemas pueden causar músculos tensos, dolor, dolores de cabeza y problemas de estómago. También puede ocasionar presión arterial alta u otros graves problemas. Por otra parte, el dolor constante o un problema de salud como una enfermedad cardíaca pueden afectar sus emociones. Usted podría deprimirse o estar ansioso y estresado, lo que podría afectar cómo trata, maneja o sobrelleva su enfermedad. Su cerebro produce sustancias que pueden mejorar su salud. Estas sustancias incluyen las endorfinas, que son analgésicos naturales, y la gamma globulina, que refuerza su sistema inmunitario. Las investigaciones muestran que lo que su cerebro produce depende en parte de sus pensamientos, sentimientos y expectativas. Si está enfermo pero tiene esperanza y una actitud positiva y cree que mejorará, su cerebro probablemente produzca sustancias químicas que incrementarán el poder de curación de su cuerpo. Los pensamientos negativos y las emociones pueden impedir a su cerebro producir algunas de las sustancias químicas que ayudan al cuerpo a sanar. La forma en que usted maneja el estrés tiene un efecto en su salud. Cuando está estresado o ansioso, su cuerpo reacciona como si estuviera siendo atacado. El cuerpo libera hormonas que aceleran la frecuencia cardíaca y la respiración, aumentan la presión arterial y tensan los músculos. La reacción física se llama respuesta de lucha o huida. Esta reacción de estrés está bien si tiene que evitar un accidente u otro peligro. Pero si se siente estresado constantemente, la respuesta natural de su cuerpo de lucha o huida dura demasiado tiempo y su presión arterial se puede mantener alta. El estrés también puede afectar sus emociones. Puede hacer que usted tenga altibajos en su estado de ánimo y se sienta tenso, disgustado o deprimido. Pero cuando usted es capaz de relajar la mente y el cuerpo, el cuerpo deja de producir las hormonas que generan estrés. Se alivia la sensación de estrés, y usted regresa a un estado de calma, tanto físico como mental.