Desconectar, gran fallo de muchas personas: no lo consiguen. Una situación de estrés continuada genera en la persona un incremento en el consumo de alcohol o cafeína; se cansa más, el cerebro está consumiendo 10 veces más energía de lo normal para estar preparado ante cualquier cosa que nos ataque; disminución de la productividad; dificultades para concentrarse o completar una tarea, ya que la prioridad es luchar o huir, por lo tanto, el cerebro desconecta algunas funciones del córtex prefrontal, la parte del cerebro que se encarga de las tareas complejas y la planificación; y bloquea la creatividad, la capacidad de resolver problemas.
Se dio cuenta en esa sesión que antes se consideraba super necesario, que si él no controlaba todo, los resultados no salían. Y ahora era consciente de que así no estaba haciendo las cosas bien, que era un incompetente. Y se puso como plan de acción confiar en su equipo. De tal forma que, en los 15 días que iba a tomar de vacaciones, se comprometió conmigo a mirar el móvil sólo a las 9:30 de la mañana para ver si había algún problema con las máquinas.
Recuerda que desconectar es bueno para bajar el estrés, lo que ayudará a tu salud del cuerpo y de la mente. Y desconectar también es necesario para el crecimiento y desarrollo de tu equipo. Tu cuerpo, tu mente, tu espíritu necesita desconectar. Por favor, estas vacaciones que vas a comenzar dentro de poco, descansa. Necesitas desconectar.