La musicoterapia tiene una influencia positiva en el ser humano, desde la reducción del estrés, pasando por la estimulación cerebral, hasta la regulación de los ritmos corporales. Gracias a la variedad de respuestas que produce la música, la musicoterapia tiene influencia controlada sobre la motricidad, la memoria, la atención, la creatividad, la verbalización, la potenciación de los sentidos, la propiocepción, la reducción de estrés y la ansiedad, la estimulación cerebral, el sistema inmune y los ritmos biológicos. La música genera respuestas inconscientes e inmediatas, y la musicoterapia se sirve del inmenso flujo de señales electromagnéticas y químicas que las distintas combinaciones de elementos musicales producen en el cuerpo, en la mente y en el alma para ayudar a las personas. La musicoterapia establece un espacio de comunicación que permite favorecer tanto la introspección como la extroversión, y permite que cualquier persona conecte consigo mismo y con los demás. La participación en sesiones de musicoterapia implica un trabajo creativo y expresivo, a través del cual se produce un desarrollo de la capacidad simbólica en la que las personas logran autoafirmarse, auto reconocerse y potenciar su vitalidad.