La musicoterapia consiste en usar las respuestas y conexiones de una persona con la música para estimular cambios positivos en el estado de ánimo y el bienestar general.
La terapia musical puede incluir crear música con instrumentos de todo tipo, cantar, moverse con la música o simplemente escucharla.
En 1992 la Ley de Americanos Mayores la definió como: “el uso de intervenciones musicales o rítmicas seleccionadas específicamente por un musicoterapeuta para lograr la restauración, el mantenimiento o la mejora del funcionamiento social o emocional, el procesamiento mental o la salud física de una persona mayor”.
En 2011 la Federación Mundial de Musicoterapia actualizó la definición a: “el uso profesional de la música y sus elementos como una intervención en entornos médicos, educacionales y cotidianos con individuos, grupos, familias o comunidades que buscan optimizar su calidad de vida y mejorar su salud y bienestar físico, social, comunicativo, emocional, intelectual y espiritual.
La investigación, la práctica, la educación y el entrenamiento clínico en musicoterapia están basados en estándares profesionales acordes a contextos culturales, sociales y políticos.”