El estrés académico es la reacción normal que tienen los estudiantes frente a las diversas exigencias y demandas que se enfrentan en la Universidad, tales como parciales, finales, trabajos prácticos, presentaciones, etc.
Esta reacción activa y moviliza al estudiante para poder responder con eficacia, conseguir sus metas y cumplir con sus objetivos.
Sin embargo, en ocasiones, tener demasiadas exigencias al mismo tiempo, puede agudizar la respuesta y disminuir el rendimiento académico.
Entonces, inicialmente el estrés es normal y provechoso, ya que nos ayuda a activarnos para poder responder a las demandas y exigencias del medio, con el tiempo nuestro cuerpo y nuestra mente se van agotando y comienzan a disminuir en su rendimiento.
Regular la cantidad de tiempo que nos mantenemos funcionando a altos niveles de exigencia.
Esta fase se denomina resistencia, la cual se ve seguida de la fase de agotamiento.
Si, a pesar del agotamiento, no nos detenemos a descansar y hacer una pausa para recuperar energías, nuestro organismo podría entrar en una fase de cronificación y manifestar consecuencias de la fase de agotamiento del estrés.
Estas manifestaciones pueden darse a nivel psicológico, físico y conductual.
Por lo tanto es importante reconocerlas para irlas identificando en la medida en que van apareciendo y así poder tomar medidas preventivas.
Manifestaciones psicológicas y emocionales Son las reacciones emocionales y cognitivas que tenemos frente a situaciones de estrés, entre las que destacan:
Dificultades para concentrarse
Dificultades para pensar (quedarse en blanco)
Problemas de memoria, olvidos frecuentes
Temor a no poder cumplir con las obligaciones
Baja motivación para actividades académicas
Manifestaciones conductuales Consisten en los cambios que experimentamos en nuestra conducta producto de la vivencia de situaciones de estrés, que son fácilmente observados por otros, entre los que podemos encontrar:
Dificultad para sentarse a estudiar (“sacar la vuelta”)
Preferir otras actividades por sobre el estudio
Dejar de asistir a clases
Tendencia a dejar de hacer, por desgano o apatía, lo que se acostumbra normalmente