La empatía es la capacidad que las personas tienen de ponerse en el lugar de los demás.
Está relacionada con el apoyo, la comprensión y la escucha activa.
Las personas empáticas saben cómo escuchar, son sensibles, tolerantes, etc.
Desarrolla la escucha activa: es una técnica de comunicación que nos permite saber cómo escuchar y entender lo que la otra persona nos dice, al mismo tiempo que transmitimos que hemos comprendido.
No solo se trata de oír, sino también de escuchar y comprender.
Es importante desarrollar la escucha activa porque, como hemos visto, es una característica de las personas empáticas.
Aprende a escuchar lo que otros te dicen mientras intentas comprenderlos y ofrecer retroalimentación.
Vive sin prejuicios: Las personas empáticas son respetuosas, tolerantes y no juzgan.
Es posible que no estés de acuerdo con las decisiones de los demás, pero debes intentar tomar distancia y comprenderlas, incluso si tú no actuarías de la misma manera.
Presta atención a las expresiones verbales y no verbales de la otra persona, responde adecuadamente, utiliza un tono afectivo similar al suyo, muestra interés por lo que te está contando, enfócate en lo que no expresa con palabras, etc.
Intenta comprenderte a ti mismo/a, conocerte y ser empático/a con tus propios sentimientos y acciones.
Mejora nuestra conexión con otras personas.
Fomenta el respeto hacia los demás.
Nos ayuda a actuar con justicia y evitar juzgar a los demás.
Contribuye al desarrollo emocional e incrementa la inteligencia emocional en general.
Ayuda a sentirnos mejor con nosotros mismos.
Facilita la resolución de problemas.
Desarrolla habilidades sociales.
Aumenta la autoestima.
Nos hace más dignos de respeto.