El miedo es una emoción como cualquier otra, pero si lo dejamos crecer, llega a ser una de las emociones más incapacitantes, bloqueando nuestra forma de pensar y reaccionar. La forma de manejar el miedo está basada en las siguientes ideas clave y pautas a seguir. Enfrentándolo reuniendo valor, lamentablemente el miedo no se puede evitar ni dejar de sentir, hay que enfrentarlo. No existen fórmulas mágicas y hay que tener el valor de enfrentarse a esas experiencias. Racionaliza lo que temes, no dejes que crezca en tu mente tu temor, porque en la mayoría de las ocasiones, nuestros temores son mucho más elevados y alejados de la realidad de lo que creemos. Entrena a diario la respiración diafragmática, en la medida que sepas controlar tu respiración, podrás calmar tu miedo y controlar tu cuerpo y tu cabeza. Ponte un listado de temores a enfrentar, que sea gradual, de menos a más intensidad, ve afrontándolos uno a uno siguiendo el orden de la lista. Refuérzate positivamente, cada logro, por pequeño que sea, es un avance, sé compasivo contigo mismo. Date cuenta de los cambios que vas logrando, estos a menudo ocurren poco a poco. Es aconsejable que pidas ayuda profesional si te sientes muy limitado. Es aconsejable que busques alguien que te enseñe a respirar adecuadamente.