Si pensamos que nosotros, o alguien que conocemos, puede padecer autofobia, debe acudir a un especialista para que analice su caso y le proponga un tratamiento que le ayude a empezar a salir de ese agujero que es este tipo de comportamiento.
PUEDE INTERESARTE
Las fobias más extrañas
Se caracteriza por ponerse absolutamente en lo peor si se queda solo, anticipando posibilidades y sufriendo por lo horrible que será esa situación para el paciente aunque en ese momento esté acompañado.
Mientras experimenta estos pensamientos, además sufrirá síntomas físicos como palpitaciones, sudores, temblores, hiperventilación e, incluso, ataques de pánico.
Evidentemente estos síntomas llevarán al individuo a tratar de evitar por todos los medios quedarse solo, independientemente de las consecuencias que ello para él o las personas a su alrededor.
Aparición de los síntomas extremos cuando se está solo o cuando se piensa en ello.
Ansiedad y miedo que hace que se evite estar solo.
Los criterios para diagnosticar la autofobia son los siguientes:
Miedo que persiste durante al menos 6 meses.
Sensación intensa de miedo o ansiedad al estar solo, aunque se sepa que no hay peligro.
Según los expertos hay dos razones psicológicas principales para la aparición de este trastorno.
La primera de ellas es que como animales sociales que somos los seres humanos, los individuos con autofobia piensan que estar solos es un indicador de fracaso social, despertando con ello el miedo irracional a no ser aceptado por la ‘manada’.
La otra razón es el miedo u odio a uno mismo, por ejemplo por hechos traumáticos de nuestro pasado.
Esto hace que no queramos estar solos pues entonces aparecen pensamientos intrusivos que nos recuerda dichos episodios, con lo que comienza un círculo vicioso de ansiedad.
Estos individuos a menudo tratan de llenar su tiempo con todo tipo de actividades, aunque estas no les produzcan verdadero interés, ya que al final esta autofobia es terror a quedarse con uno mismo.