La música puede despertar diversas emociones, inspirar y generar placer. Además de brindar diversión y placer, la música tiene la ventaja de mejorar la salud de manera segura y económica. Puede generar una sensación de bienestar, reducir el estrés, facilitar las relaciones interpersonales, modular el sistema cardiovascular, mejorar el equilibrio y fortalecer el sistema inmunitario sin ningún efecto adverso. Oír o interpretar música podría tener un impacto favorable a nivel cerebral, ya que afecta a diferentes regiones, entre ellas, las involucradas en oír y escuchar, el movimiento, la atención, el lenguaje, las emociones, la memoria y las habilidades de razonamiento. La música puede ayudar a las personas a evocar recuerdos y emociones significativas y a promover el bienestar mental. Mientras que escuchar una melodía colabora con el control del estrés. Sumado a eso, aprender a cantar una nueva canción, a tocar un instrumento o a bailar estimula las habilidades de razonamiento de las personas. La música ayuda a mejorar la calidad y la duración del sueño, el cual es un factor importante para la salud cerebral. Hay evidencias convincentes de que un tratamiento especializado basado en música puede mejorar el movimiento en pacientes con enfermedad de Parkinson y accidente cerebrovascular, incluyendo mejoras en su capacidad para caminar y hablar. La música contribuye en la recuperación de un accidente cerebrovascular y se ha demostrado que cantar ayuda a las personas a recuperar las funciones de lenguaje perdidas por ACV. La música tiene un potencial significativo para mejorar la salud y el bienestar cerebral de personas de diferentes edades y estados de salud.