Hablar es un acto mediante el cual exteriorizamos la intimidad y lo que pensamos se hace público, de modo que puede ser comprendido por otros. La falta de diálogo es lo que motiva casi todas las discordias, y la falta de comunicación lo que arruina las comunidades humanas, pues la comunicación es uno de los elementos sin el cual no hay una verdadera vida social. Comunicación conyugal a. Hablar siempre con honestidad y respeto, y un enfoque positivo. b. Buscar el momento, el lugar y la forma adecuada. c. Hacer crecer la autoestima del otro. d. Evitar a toda costa caer en el indiferentismo. e. Cuidar y acrecentar en todo momento la confianza mutua.
Es importante que encontremos la forma de que todo lo que digamos impacte positivamente en los demás. En todas las relaciones interpersonales, la comunicación es una condición esencial para que se lleve a cabo de la mejor manera. No olvidemos intentar involucrar a los demás, reforzar tus mensajes con la postura corporal y respetar en todo momento la individualidad de cada uno. Pero sobre todo la comunicación debe contar con las 4Cs para que sea efectiva; es decir, debe ser: Clara, Corta, Concisa y Cambiar de Tema.
Favorecer la comunicación asertiva. Hablar con honestidad y sinceridad evita que las emociones se antepongan a la razón. Para evitar estas situaciones es bueno trabajar en una buena comunicación basada en el diálogo, charlas cotidianas y reuniones familiares. Respetar el tiempo del otro. Planificar y organizar en horarios y roles las actividades y responsabilidades en el hogar, es un consejo básico para mejorar la convivencia. Es importante tomar en cuenta los compromisos de cada integrante para planear.
Tolerar los gustos diferentes. Es imprescindible que padres e hijos respeten la individualidad de cada uno. Se debe implementar de acuerdo con la edad y las características de la etapa evolutiva en la que se encuentren. Mantener el orden. El orden permite a los integrantes sentirse respetados e igualmente los hace ser respetuosos con los espacios y las pertenencias del resto de la familia.
Pasar tiempo en familia. Para conseguir una buena convivencia familiar, los miembros de tu familia se deben conocer. Lo importante es destinar un espacio a la convivencia familiar que sea un compromiso tan importante como asistir a la escuela o al trabajo. Al momento de comunicarte con tu familia procura que todo lo que digas impacte de forma positiva a los demás. ¡Recuerda! no es lo mismo comunicar que simplemente hablar.