La comunicación debe ser proactiva, debe tomar la iniciativa si no queremos que los acontecimientos nos superen. La comunicación debe tener en cuenta las personas, las de dentro y las de fuera, escucharlas, saber qué piensan, saber qué necesitan, saber qué quieren es esencial para garantizar el éxito de la comunicación. La comunicación debe ser práctica e interesante, lo que explicamos debe ser interesante y útil, debe aportar valor añadido para nuestros interlocutores. Es posible comunicarse con medios propios, las empresas y organizaciones deben disponer de canales propios de comunicación que les garanticen llegar a sus públicos y a todos sus interlocutores. Los negocios deben tener valores, las políticas de compromiso social de las organizaciones deben estar relacionadas con los negocios y éstos deben aportar valor a la sociedad. Todo el mundo comunica, hoy todos los miembros de una organización comunican y comunican al mismo tiempo y no siempre comunican lo mismo. Hacen falta buenos portavoces, personas capacitadas, empáticas, con conocimiento y formadas para trasladar los valores y los mensajes de la organización que representan. La comunicación debe ser constante, una de las claves de la buena comunicación es que no puede ser intermitente, debe ser continuada, constante en el tiempo. Verdad, humildad y transparencia, hay tres conceptos que deben acompañar siempre la comunicación corporativa y es que esta debe ser veraz, debe ser humilde y debe ser transparente para poder ser creíble, para poder generar confianza y para poder llegar a la gente. Analizar y aprender constantemente, no sirve de nada haber vivido una situación como la de 2020 si no somos capaces de sacar conclusiones, de visibilizar los errores y aprender de la propia experiencia.