Las técnicas cognitivo conductuales pretenden modificar los comportamientos problemáticos analizando en qué contextos se producen, su frecuencia, consecuencias… con el objetivo de crear otros nuevos, relativizarlos o, en la medida de lo posible, minimizarlos.
Dentro del paradigma hay múltiples terapias y técnicas que se emplean para trabajar con el paciente.
Entre las más habituales: Técnicas de exposición, Desensibilización sistemática, Técnica de la flecha ascendente, Técnicas de modelado, Inoculación de estrés, Entrenamiento en resolución de problemas.
Técnicas de exposición: En su mayoría se emplean para tratar fobias, controlar la ansiedad y los impulsos.
Desensibilización sistemática: Su procedimiento es parecido a las técnicas descritas anteriormente, la diferencia radica en que previamente se ha entrenado al paciente de cara a las respuestas incompatibles con la ansiedad.
Técnica de la flecha ascendente: Se emplea, mayoritariamente, en el tratamiento de trastornos psíquicos.
Técnicas de modelado: El paciente realiza una conducta con el objetivo de que observe y aprenda una determinada forma de actuar para ser capaz de imitarla.
Inoculación de estrés: Está basada en la preparación del paciente para hacer frente a posibles situaciones de estrés.
Entrenamiento en resolución de problemas: Es un tipo de tratamiento mediante el que se pretende ayudar a los sujetos a afrontar situaciones que por sus propios medios y habilidades no son capaces de encarar.
Como se observa, son numerosas las técnicas cognitivo conductual que se pueden emplear, la elección de una u otra dependerá de la casuística concreta que atraviese el paciente y la ayuda que precise teniendo en cuenta en todo momento que la prioridad es empoderarle para que sea capaz de afrontar y gestionar sus problemas a nivel psicológico.