Participa plenamente. Los seres humanos generalmente retenemos nuestra comunicación y acción con el objetivo de vernos bien y evitar vernos mal. Participar plenamente implica dejar de retener e involucrarnos al 100%, lo cual da mucho miedo pero es muy efectivo en términos de relacionamiento e influencia. Sé auténtico. En lugar de aparentar, atrévete a mostrarte tal cual eres. La autenticidad es una cualidad muy atractiva además de ser un regalo para ti mismo. Practica la gratitud. En lugar de hablar solo de lo que está mal y quejarte contantemente, agradece lo que tienes y lo que sí funciona. Renuncia al perfeccionismo. Creemos que buscar la perfección es un acto de grandeza. Sin embargo, el perfeccionismo está más relacionado con la apariencia y el miedo que con el logro. Acepta y abraza tu humanidad. Un ejemplo claro de vulnerabilidad es tu disposición a aceptar y abrazar tu humanidad, lo cual significa permitirte experimentar y mostrarte como el ser humano falible que eres. Explora tus emociones. Ser vulnerable implica explorar tus emociones, aunque hacerlo sea difícil y poco común. Acepta la vergüenza. Si vas a explorar tus emociones y crecer como resultado de ello, tienes que estar dispuesta a sentirte incómoda. Arriésgate al fracaso. Seamos honestos: la razón principal por la cual vamos por la vida aparentando fortaleza, seguridad y control es por el gran miedo que tenemos de fracasar. Pon límites. Ser vulnerable no significa ponerte de tapete y dejar que te pisoteen. Comunica claramente a los demás que sí y que no aceptas y estás dispuesta a tolerar. No vivas del arrepentimiento. Ser vulnerable no es fácil y seguramente fracasarás varias veces en el intento, pero vale mucho la pena pues te permite la plenitud y realización que solo son alcanzables mediante este estado. Brené Brown, una de las máximas autoridades sobre la vulnerabilidad en el mundo, solía hacerse la pregunta ¿qué haría en mi vida si estuviera segura de no fracasar? Hoy se pregunta ¿qué valdría la pena hacer en mi vida, aunque fracasará? Y para ti, ¿qué valdría la pena hacer en tu vida, aunque fracasaras?