La psicoeducación es el proceso de educar e informar a las personas que sufren un trastorno psicológico acerca de su enfermedad. Dentro de esta educación se engloban procesos como ayudar al paciente a conocer el trastorno que padecen, enseñarle técnicas de resolución de problemas y brindarle apoyo emocional. La psicoeducación es especialmente útil para pacientes con esquizofrenia, depresión, ansiedad, desórdenes alimenticios o trastornos de personalidad.
Crear conciencia de la enfermedad es importante, ya que no caer en el error de que hacer un diagnóstico traslada toda la información necesaria para el paciente hasta su cabeza. En ausencia de una educación al respecto de su condición, existe riesgo de que mitos y bulos sobre lo que les pasa les afecte negativamente. La psicoeducación es muy útil para crear constancia y mejorar notablemente la evolución.
Las sesiones, tanto individuales como grupales, de la psicoeducación permiten crear un espacio seguro donde volcar las emociones negativas, como el estrés, la ansiedad, la frustración, entre otras. La psicoeducación es terapéutica en sí misma, aunque a veces no se incluya una terapia clínica per se. La psicoeducación lleva tiempo demostrando que el conocimiento de uno mismo y sus circunstancias es la clave para que un trastorno mental no se convierta en una maldición.