La Visualización Guiada es una técnica psicológica que consiste en recrear imaginariamente una situación pasada, futura o de ficción.
La Visualización Creativa es un tipo de visualización en la que proyectamos en nuestra mente los cambios que queremos conseguir, para que nuestra mente inconsciente reciba el mensaje y trabaje a nuestro favor en la consecución de nuestros objetivos.
La visualización guiada no se restringe exclusivamente al logro de determinadas metas o a mitigar los efectos de la ansiedad, la depresión o las fobias sino que incluso ejerce efectos muy positivos a nivel fisiológico, sobre todo cuando se utilizan imágenes que tienen un gran poder relajante.
Por ejemplo, se conoce que las sesiones de visualización guiada reducen la presión arterial y el ritmo cardiaco, ayudan a regular la respiración y promueven la oxigenación de las células del organismo.
Además, reducen la tensión muscular por lo que a menudo sirven para aliviar el dolor e incluso se afirma que ayudan a mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico.
Los resultados fueron muy positivos para los enfermos, a pesar de que esta técnica por sí sola no cura, sí ayudó a mantener la calma, y el optimismo en los pacientes, lo cual favorecía enormemente su sistema inmunológico, y por consiguiente el aumento de las posibilidades de cura o estacionamiento, aumentando su calidad de vida.
También se utiliza para ayudar a las personas a alcanzar una meta o para que puedan decidir entre varias alternativas.
La Visualización Guiada se aplica para tratar numerosas alteraciones de índole psicológica.
Es una técnica psicológica muy útil para alcanzar las metas que nos propongamos.
Los investigadores consideran que visualizar el proceso, más que el resultado final, incentiva una actitud proactiva hacia el estudio y disminuye todos los sentimientos negativos asociados al mismo, como la ansiedad y el miedo.
La Visualización Guiada también se utiliza en todos aquellos ámbitos en los que es necesario desarrollar habilidades motoras, como el deporte o las intervenciones quirúrgicas.
En esos casos, la técnica se centra en imaginar los movimientos necesarios, haciendo que el profesional gane destreza y automaticidad.