Los trastornos de la conducta alimentaria son afecciones que alteran significativamente el comportamiento de un individuo frente a la ingesta de alimentos. Este tipo de trastornos psiquiátricos pueden llegar a resultar extremadamente graves para la vida de quien los padece, pues afectan a su salud física y mental, e incluso a sus interacciones sociales. Un reciente estudio realizado por varias instituciones europeas ha encontrado diferencias en los factores genéticos relacionados con los tres tipos de trastornos de la conducta alimentaria existentes. El trabajo, además, ha encontrado relación entre el desarrollo de estos trastornos de la conducta con otras condiciones psiquiátricas, como la esquizofrenia. La anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón comparten el riesgo genético con ciertos trastornos psiquiátricos, en particular la esquizofrenia y la depresión, lo que confirma el fuerte componente psiquiátrico de estas enfermedades. La anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón están asociados a diferentes factores genéticos. El trastorno por atracón y la bulimia nerviosa están asociados a factores genéticos relacionados con la obesidad, pero no es así en el caso de la anorexia nerviosa. Una predisposición genética a la obesidad puede ser, por tanto, un factor determinante en qué tipo de trastornos de la conducta alimentaria pueden desarrollar personas con un riesgo psiquiátrico similar.