Cuando hablamos de luto infantil y el luto afecta a uno de los progenitores, el suceso adquiere todas las características de un auténtico trauma. La muerte de la madre en la infancia puede desbordar el estado psicofísico y emocional de un niño, provocándole un sufrimiento emocional muy fuerte. Perder a la madre en la edad evolutiva significa perder la seguridad que se tiene, pero también la propia solidez interior, lo que provoca una terrible sensación de vacío. Perder a una madre es también un trauma para un adulto, pero mientras que un adulto tiene diferentes recursos y capacidades en términos de racionalidad y de alguna manera es posible encontrar respuestas, cuando le ocurre a un niño es mucho más difícil de procesar. Los niños pueden manifestar síntomas específicos relacionados con el estrés: lo que se denomina una reacción postraumática. Las manifestaciones más comunes son ataques de ira, miedos y tristeza inconsolable. En los niños más pequeños se pueden producir también fases de regresión. Una vez más, puede haber diferentes manifestaciones, que varían mucho en función de la persona y los recursos disponibles. La reacción más común es intentar olvidar, dejar de lado ese dolor, pero este 'dejar de lado' no es sano desde el punto de vista emocional y psicológico porque significa que no se ha procesado el duelo. Las emociones negativas acaban intentando hacerse un hueco y aflorar de alguna manera: pueden manifestarse en forma de ansiedad, dificultad para dormir o ataques de ira. Como decíamos antes, el dolor por la pérdida de un padre o una madre sigue presente y puede haber recaídas: aceptar la pérdida no implica volver a la normalidad, sino ser capaz de adaptarse a una nueva realidad. Sin embargo, si el duelo se ha procesado, también puede reaparecer pero normalmente de forma atenuada. Puede haber desencadenantes que hagan aflorar las emociones negativas relacionadas con la pérdida, pero si se ha procesado el trauma, habrá también sentimientos positivos, recuerdos de las experiencias bonitas que se han vivido con la madre.