Es válido llorar, incluso lidiar con una depresión, así como extrañar a esa persona. Después vendrá un periodo de negación ‘¿Cómo es posible hayamos terminado?’, pero posteriormente, viene lo más importante a nivel personal: la asimilación.
Aceptar la pérdida: es necesario reconocer que estás sola, y debes de seguir adelante con tu vida: reconstruir tu rutina, dedicarte tiempo a ti misma, pero lo más importante es que ahora eres tú y nadie más.
Asumir: en esta parte lo más importante es trabajar tu autoestima, pues lidiar con la mentalidad de ‘No me quiero arreglar’ es lo más común. Esta es la fase en la que dejas de ponerte maquillaje, te dejas tu ropa más cómoda y solo comes helado.
Oblígate a arreglarte, pues si te arreglabas para él, ahora es mucho más importante que te arregles para ti.
Redes sociales: para poder realmente sanar, por salud mental lo más recomendable es eliminar todo contacto posible con esa persona por redes sociales.
Cortarte el pelo: la frase ‘Cuando una mujer se corta el pelo está a punto de cambiar su vida’ aplica a la perfección cuando se trata de una ruptura en términos psicológicos, pues esta parte del cuerpo está muy ligada al inconsciente.
Se relaciona a la idea de “cortar con el pasado”, y mentalmente, te ayuda de forma positiva a superar la separación por la que acabas de atravesar.
Una vez que hayas pasado por todo esto y reconozcas que puedes volver a disfrutar de ti, lo que eres y lo que haces, es importante recordar que no tienes que salir a buscar a tu nueva pareja: él llegará cuando tenga que llegar.
Y por mucho que te topes con alguien que parece increíble para ti, si no has sanado totally de tu antigua relación, es necesario dejar esa potencial pareja en pausa, porque de lo contrario, estarías condenándola al fracaso, llevando los problemas del pasado a una relación nueva.
En el momento en que te digas ‘estoy contenta de estar conmigo misma”, entonces estarás lista para lo que sea: eso incluye una nueva relación sentimental.