Tener pesadillas constantes significa experimentar sueños perturbadores asociados a sensaciones negativas como ansiedad y angustia que provocan despertares durante el sueño. Estos sueños pueden estar relacionados con cuestiones de supervivencia, miedos, desastres, muertes, y se caracterizan por ser muy reales y desagradables. Se considera un desorden o trastorno del sueño cuando su frecuencia es alta, produce sensaciones desagradables durante el día, miedo a ir a la cama, ansiedad anticipatoria, y problemas en el trabajo o de relación social. Las pesadillas constantes pueden ser causadas por estrés y ansiedad, trauma, privación de sueño, patologías como apneas del sueño, y el consumo de ciertas medicinas o sustancias. El tratamiento de las pesadillas puede consistir en resolver la causa subyacente, técnicas de relajación, terapia de ensayo de imágenes, y medicación como el Prazosin. Es importante prestar atención y procurar el tratamiento adecuado para mejorar la calidad del sueño. Las pesadillas pueden producir episodios que despiertan a la persona y dificultan volver a dormir, y se acompañan de sensaciones de ansiedad, miedo, y enfado. El diagnóstico de este trastorno requiere un examen físico, recopilación de información detallada de los episodios, y polisomnografía nocturna. El tratamiento debe ser personalizado y puede incluir una combinación de estas opciones.