El problema es que no existe solo un tipo de Síndrome del Impostor, en realidad hay 5, de acuerdo con lo que dice Science of People, y es necesario conocerlos para poder identificar cuál es el tuyo y qué es lo que necesitas hacer para que no te controle.
El perfeccionista Se trata de personas que tiene estándares muy altos, que siempre da su máximo esfuerzo en cada tarea y que se obsesiona con los detalles más pequeños y no tiene la capacidad de delegar, lo que hace que terminar un trabajo se convierta en una tarea ardua, larga y demasiado complicada, donde las posibilidades de fallar, o de no alcanzar esos estándares imposibles, es muy alta.
El genio Este tipo se refiere a personas que creen que siempre deben ser las mejores, que necesitan dominar cada cosa que intentan y que se sienten culpables por no tener el mismo éxito que otras personas en su posición.
El experto Estas son personas que están convencidas de que el éxito, el conocimiento o lo que tienen no es suficiente, que siempre deben estar buscando más y que creen que están dando menos de lo que deberían, lo que puede llevar a estar ocupados siempre con demasiados proyectos, cursos y todo tipo de actividades que no les dejan tiempo para descansar y desconectarse.
El rudo Este punto se refiere a esas personas que creen que no necesitan la ayuda de nadie y que necesitan hacerlo todo solos para que realmente cuente, así que se niegan a pedir ayuda cuando la necesitan y pueden tener problemas cuando tienen que ser parte de un equipo.
El superhéroe Este es el tipo de personas que creen que lo pueden hacer todo, que siempre pueden hacer más y que deben aceptar cada petición o tarea que se les presenta, y negarse a hacer algo definitivamente no es una opción, incluso si no hay tiempo o energía para lograrlo.