El síndrome del impostor, a veces llamado síndrome del fraude, es un trastorno psicológico en el cual las personas exitosas son incapaces de asimilar sus logros.
Quienes tienen muchos logros y triunfos suelen sufrir; así que esta enfermedad no se compara con la baja autoestima o falta de confianza.
De hecho, algunos investigadores la han vinculado al perfeccionismo, sobre todo en mujeres.
La tendencia a minimizar y subestimar el éxito es significativa en quienes padecen el síndrome del impostor.
Los “impostores” rechazan toda demostración de éxito y piensan que es por mera suerte, es decir, estar en el lugar y el momento adecuados, o engañar a otros al pensar que son más inteligentes y capaces de lo que en realidad son.
Es importante enfrentar estos problemas, pero también puede ser positivo tener algo del síndrome del impostor: conservas tu humildad y te concentras en mejorar tus hábitos.
Sin los efectos de este síndrome, puedes volverte megalómano y estar convencido de que eres infalible.