La Teoría Humanista considera que el ser humano y sus motivos están determinados por las tendencias a la autorrealización personal que se va dando a lo largo de la vida, donde se destaca la libertad personal, la toma de decisiones y el desarrollo personal.
Los conceptos básicos de esta teoría son: Desarrollar la individualidad de las personas.
Ayudar a los individuos a reconocerse como seres únicos.
Ayudar a los educados a actualizar sus potenciales
Uno de sus máximos exponentes es Abraham Maslow quien se preocupó por el estudio de la motivación humana y sus necesidades la cual la reflejo en una pirámide que va desde las necesidades básicas como las fisiológicas, las de seguridad, hasta las de autorrealización.
Se le conoce como la tercera fuerza, debido a que se le considera una alternativa de los planteamientos conductuales y psicoanalíticos, destacando el rol del organismo que tiene dentro de la sociedad, mencionando que los seres humanos son individuales y de diferentes estilos de vida y promueve el pensamiento y la reflexión.
El autor Carl Rogers indica que El ser humano tiene la capacidad latente o manifiesta de comprenderse a sí mismo, de resolver sus problemas de modo suficiente para lograr la satisfacción y la eficacia necesarias a un funcionamiento adecuado.
El postulado básico sigue siendo la confianza en las potencialidades del ser humano.
Rogers cree, en efecto, que el ser humano posee una potencialidad natural para el aprendizaje.
A no ser que los sistemas educativos usuales le pongan trabas, el ser humano tiene una curiosidad innata por su mundo, curiosidad que le moverá, constantemente, a asimilarlo.