1. RELACIÓNATE Establecer buenas relaciones con familiares cercanos, amistades y otras personas importantes en su vida.
Ayudar a otros que le necesitan también puede ser de beneficio para uno mismo.
2. NO VEAS LA CRISIS COMO UN OBSTACULO INSUPERABLE
Debemos mirar más allá del presente y pensar que en el futuro las cosas mejorarán.
3. ACEPTAR EL CAMBIO
Aceptar las circunstancias que no podemos cambiar nos puede ayudar a enfocarnos en las circunstancias que si podemos cambiar.
4. AVANZAR HACIA TUS METAS
En lugar de enfocarnos en tareas que no podemos lograr, lo hacemos en las cosas que podemos lograr hoy y que nos ayudan a caminar en la dirección a la que queremos ir.
5. REALIZAR ACCIONES DECISIVAS
Llevar a cabo acciones decisivas es mejor que ignorar los problemas y las tensiones, y desear que desaparezcan.
6. CONÓCETE A TI MISMO
Muchas personas que han experimentado tragedias y situaciones difíciles, han expresado tener mejoría en el manejo de sus relaciones personales, un incremento en la fuerza personal aun cuando se sienten vulnerables, la sensación de que su autoestima ha mejorado, una espiritualidad más desarrollada y una mayor apreciación de la vida.
7. TEN UNA VISION POSITIVA DE TI MISMO
Desarrollar la confianza en mi capacidad para resolver problemas y confiar en mis instintos, ayuda a construir la resiliencia.
8. NO PERDER LA PERSPECTIVA
Debemos evite agrandar el evento fuera de su proporción.
9. NUNCA PERDER LA ESPERANZA
Debemos visualizar lo que queremos en vez de preocuparnos por lo que tememos.
10. CUÍDATE
Realizar actividades en la que disfrutemos y estemos relajados.
Realizar ejercicio regularmente.
Así preparamos nuestra mente y nuestro cuerpo parar que puedan afrontar situaciones que requieren resiliencia.