Me siento inseguro constantemente. Me cuesta concentrarme y me equivoco todo el rato. Cuando hago cualquier tarea, después me planteo si lo habré hecho bien y me invade un miedo enorme al pensar que mi jefe vendrá en cualquier momento a regañarme por mis faltas. Creo que no estoy lo suficientemente preparado y que todo el mundo se da cuenta de que no valgo para el puesto. Los motivos por los cuales las personas pueden padecer este tipo de problemas son varios, pero siempre agrupan dificultades: De tipo psicológico: Como baja autoestima o inseguridad extrema. También, baja tolerancia a la frustración, expectativas muy elevadas o demasiada autoexigencia. La falta de autoestima es uno de los problemas principales. Cuando indagamos con el paciente, observamos que éste constantemente se deslegitima, creyendo que nunca tiene la razón y que si algo va mal, seguro que es por su culpa. No se escucha a sí mismo sino que está constantemente pendiente de las reacciones de los demás e intentando pensar lo que querrán sus compañeros o jefes. Este tipo de personas, en muchas ocasiones, tienen expectativas demasiado elevadas e imposibles de realizar como ser perfectos y no equivocarse nunca, de manera que se vuelven perfeccionistas y obsesivos en el trabajo para evitar errar.