Un ser bondadoso tiene como característica promover mediante acciones, actos de bondad hacia los que les rodean, se es benevolente y se ayuda al necesitado. Cuando se es bondadoso, se evita el sufrimiento y la angustia, se impulsa el beneficio, con estas acciones las necesidades básicas de un ser vivo serían entonces evitar el dolor, la angustia, la mezquindad, el sufrimiento, la desesperanza. Simplemente hablamos de la ausencia de maldad en los actos de los seres vivos, tanto el Ser Humano como los animales pueden ejecutar acciones en pro del bienestar hacia sus semejantes.
Un ejemplo claro son los bonobos, quienes por medio de la observación, se pudo concluir que éste tipo de animales manifiestan actos de compasión, bondad, sensibilidad y paciencia. Valorar su interacción social que son capaces de ceder su propia comida. También se comprobó que los bonobos tenían la característica de un “contagio emocional”, propiciado por un tipo de empatía inconsciente.
Cuando hacemos un acto de bondad se habla de tener empatía, ponernos en los zapatos del otro, tratar de comprender los sentimientos, obstáculos, dificultades y carencias de quien nos rodea. Ayuda a minimizar el estrés, mejora la depresión, reduce el deterioro cognitivo y ayuda a tener una mejor calidad de vida. Contribuye al sentido de pertenencia y a vivir de una manera más saludable. Entre los beneficios físicos se encuentra la disminución de la presión arterial, el aumento de la felicidad y reduce los dolores. Las regiones del cerebro reaccionan a las estimulaciones y las que evitan el dolor parecen ser inhibidas por la experiencia de dar, de ser generosos, de donar.