La paz interior es un estado subjetivo de bienestar a nivel cognitivo y emocional que genera una profunda calma y tranquilidad. Estar en paz con nosotros mismos refleja que nos sentimos en armonía con nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos.
Parece una utopía en el mundo que habitamos, pero conseguir la paz interior es posible tomando un cambio de actitud y siguiendo pautas que aportan tranquilidad.
Paso 0: Identificar las Fuentes de Estrés Al detectar qué está generando tu estrés, serás capaz de tomar medidas para conectar con la serenidad.
Paso 1: Practicar la Atención Plena (Mindfulness) Atención plena significa poner el foco en el momento presente.
Concentrarte en las texturas y sabores de lo que estás comiendo, conectar con la naturaleza o dedicar unos minutos a respirar de forma consciente y profunda son algunos ejercicios de mindfulness cotidianos que te ayudarán a sentirte en calma.
Paso 2: Establecer una Rutina de Relajación ¿Cuánto tiempo dedicas a la relajación en tu día a día?
Tomar un baño relajante, salir a la naturaleza, hacer yoga, meditar o practicar una relajación guiada son pequeñas prácticas que pueden ayudarte, y mucho, a hallar la paz en la cotidianidad.
Paso 3: Gestionar el Tiempo de Manera Efectiva Gestionar de forma adecuada tu tiempo contribuye a reducir el estrés y, por ende, a conseguir ese anhelado estado de paz interior.
Paso 4: Fomentar Relaciones Positivas Los vínculos que establecemos con el entorno tienen un gran impacto sobre nuestra paz interior.
Paso 5: Practicar el Autocuidado Conseguir la paz interior significa lograr un estado de profundo bienestar y calma con uno mismo.
Esto se traduce en acciones como elegir una alimentación saludable, practicar ejercicio, tener un descanso de calidad, canalizar las emociones y mantener relaciones positivas, entre otras.
Lograr la paz interior nos permite estar en calma con nosotros mismos.
Eso sí, ese estado de serenidad hay que cultivarlo con experiencias relajantes, placenteras y nutritivas.