La confianza es para una empresa lo que el aceite es para el motor de un coche.
Evita que las partes móviles se agarroten y detengan el movimiento hacia adelante.
Pero la confianza no es algo que se pueda dar por sentado.
Lleva meses, a veces años, construirla.
Y desafortunadamente, puedes perderla de la noche a la mañana.
Algunas personas, además, parecen tener una habilidad especial para generarla.
Cuando hablan, los demás les ceden la palabra.
Cuando no están presentes, la gente habla bien de ellos.
Incluso cuando cometen un error, la gente les da el beneficio de la duda.
Si te encuentras en una situación en la que necesitas construir, o reconstruir, la confianza, el experto en marketing Michael S. Hyatt ha resumido en cuatro pasos los cambios específicos que puedes seguir.
MANTÉN TU PALABRA
Este debe ser siempre el punto de partida.
La gente tiene que darse cuenta de que si prometes algo, lo cumples.
Si te comprometes a hacer algo, hazlo.
No hay excusas.
Si no puedes hacerlo, informa a la otra persona de forma honesta.
DI LA VERDAD
La gente no espera que seas perfecto, pero sí que reconozcas tus errores y que te disculpes cuando cometes un error
Aun así, si vamos a generar confianza, entonces tenemos que comprometernos a decir la verdad, incluso cuando sea difícil o vergonzoso.
La gente no espera que seas perfecto.
Sin embargo, sí esperan que reconozcas tus errores y que te disculpes cuando cometes un error.
SE TRANSPARENTE
La gente no confiará en ti, a menos que aprendas a enseñarle tus sombras y tus luces.
Hay que arriesgarse y ser vulnerable.
Esto crea una relación y la relación genera confianza.
DAR SIN ESPERAR NADA A CAMBIO
Tienes que estar dispuesto a compartir tus conocimientos, tus contactos y tu compasión, sin esperar nada a cambio.
Cuanto más tomes la iniciativa de dar, más se genera confianza.
Dar les permite a los demás saber que tú sabes que no se trata solo de ti.
A partir de esto, las personas aprenden que pueden confiar en ti, porque te preocupas por sus intereses.
No solo te estás cuidando a ti mismo.
Tú también los estás cuidando.