La logoterapia muestra que la motivación fundamental de toda persona es la búsqueda de sentido para la propia vida, en cada momento concreto y situación particular y única, en que se encuentra su existencia. La existencia humana solo es auténtica cuando es vivida en términos de autotrascendencia, entendiendo por tal, siguiendo a Frankl, “el hecho antropológico fundamental de que el ser humano remite siempre, más allá de sí mismo, hacia algo que no es él: hacia algo o hacia alguien, hacia un sentido que el hombre colma o hacia un semejante con el que se encuentra”. La logoterapia es una aportación que suplementa las anteriores, constituye un salto cualitativo al incluir lo espiritual en la imagen del ser humano que sustenta la psicoterapia. Lo humanissimun se sitúa en esa autotrascendencia radical y, en especial, en la orientación fundamental del ser humano hacia el sentido, en su teoría motivacional de la voluntad de sentido. Como orientación terapéutica, la logoterapia se centra en la pregunta del ser humano por el sentido de su existencia, de cada momento concreto, particular y único, de su vida, así como en la búsqueda de dicho sentido como respuesta ineludible por parte de cada persona. La logoterapia entiende la problemática del hombre de hoy, el mal de nuestra época, centrada en la cuestión por el significado de lo que vivimos personal y socialmente y, más concretamente, en la sensación de falta de sentido, en el sentimiento de vacío existencial. Por esta característica que lo constituye, el ser humano puede ir más allá de las barreras del entorno de la especie homo sapiens para alcanzar el mundo, repleto de otros seres con los que encontrarse y de sentidos a realizar.