Los ejercicios somáticos entren en esa categoría, o eso dicen quienes los promueven. De acuerdo con Well + Good, los ejercicios somáticos requieren que te concentres en cómo te hace sentir un determinado movimiento moviendo tu cuerpo de la manera más suave y compasiva posible. El punto es que, a través del movimiento, puedes conectarte con tu cuerpo, con tus emociones y con las sensaciones, todo esto mientras estiras los músculos, liberas tensión y ayudas a que se relajen. Better Me explica que este tipo de ejercicio está enfocado a aliviar y curar los trastornos de estrés y mejorar la conexión general entre mente y cuerpo. La idea es realizar movimientos lentos, tomarte el tiempo para sentir cada uno, para entender lo que pasa en tu cuerpo cuando te estiras o te mueves de cierta forma. Se basa en movimientos naturales e involuntarios, como los estiramientos que se producen naturalmente cuando te pones de pie después de estar sentado durante largos periodos de tiempo o cuando haces círculos con los pies después de quitarte un par de zapatos ajustados. Los ejercicios se basan en movimientos intuitivos y naturales, que imitan movimientos que hacemos en el día a día, con el fin de activar también el sistema nervioso y soltar la tensión que se acumula. Intenta estos ejercicios: Cabeza colgada, Respiración diafragmática, Bailar, Yoga. Bailar sin una coreografía también puede ser un ejercicio somático, consiste en dejar que tu cuerpo se mueva de la forma que quiera, siguiendo el ritmo de la música y buscando un movimiento fluido y donde puedas repetir algunos patrones. El yoga también puede ser un ejercicio somático, lo importante es que realices las posturas y la rutina con un poco más de atención en la manera en la que realizas el movimiento, realizando transiciones lentas, manteniendo las posturas por algunos segundos e intentando sentir cómo cada una afecta a tus músculos y cuáles de ellos se activan durante cada parte del ejercicio.