Para manejar los problemas financieros puede ayudar a aliviar un poco el estrés.
Los beneficios monetarios de lidiar con los problemas financieros, como liquidar las facturas, ahorrar más y reducir la deuda, pueden ayudar a mejorar su panorama general.
Identifique las principales fuentes de estrés financiero.
Comience por identificar los problemas específicos que le quitan el sueño.
Ya sea la deuda de tarjeta de crédito o el pago de sus facturas mensuales, identificar la fuente de su estrés podrá ayudarle a determinar su próximo paso.
Haga un presupuesto mensual.
Un presupuesto es una herramienta poderosa para tomar el control y entender sus finanzas.
Puede ayudarle a evitar gastar más de lo que tiene, así como ahorrar para metas futuras.
Una vez que tenga una idea clara de adónde va su dinero cada mes, busque oportunidades para reasignar una parte a las áreas que le causen estrés financiero.
Aproveche su ingreso al máximo.
Cuando está ajustado de dinero, puede pensar que no tiene suficiente para lidiar con sus problemas financieros.
Sin embargo, es importante aprovechar al máximo los ingresos que tiene y saber que cada pequeño paso cuenta.
Tal vez no pueda reducir $500 por mes, pero podría identificar cinco gastos de los que puede reducir $100 en cada uno.
Comience un fondo para emergencias.
Apartar dinero para una emergencia, como reparar el automóvil, perder el empleo o enfermarse, puede ser muy útil para disminuir la ansiedad financiera.
No se obsesione con la cantidad, lo importante es que esté apartando dinero constantemente.
Establezca una estrategia para reducir la deuda.
La deuda de tarjeta de crédito es una fuente común de estrés financiero.
No solo es costosa, sino que también puede interferir con sus metas de ahorro.
El antídoto para la ansiedad es tener un plan para liquidar la deuda.
Si tiene saldos en varias tarjetas, considere usar el método de bola de nieve (pagar sus deudas una a una, comenzando por la que tiene el saldo más bajo) o el método de tasa alta (comenzar por las tarjetas con la tasa de interés más alta).
Considere pedir ayuda.
Si no está satisfecho con su progreso en la reducción de su deuda, considere buscar ayuda de fuentes confiables como la Comisión Federal de Comercio (Federal Trade Commission, o FTC) y la Fundación Nacional para el Asesoramiento Crediticio (National Foundation for Credit Counseling, o NFCC).
Si desea asesoría en metas a largo plazo, como ahorros para la jubilación o la universidad, los asesores financieros podrían ayudarle.
Finalmente, sus amigos y familiares podrían ofrecerle ayuda, solo asegúrese de establecer límites y expectativas para evitar perjudicar esas relaciones.
Dé seguimiento a su progreso.
Haga ajustes a medida que su ingreso, sus gastos y sus metas cambien.
Busque ayuda si tiene dificultades para realizar los pagos mínimos.