Soy humana, y ello conlleva que cometa errores, que hago cosas bien y otras no tan bien. Y además, soy sensible y me afectan ciertos comentarios o comportamientos, que a otras personas les puede parecer sin importancia e incluso ridículos. Si eso sirve para poner límites y decirle a los demás que no lo voy a permitir o simplemente que eso a mí no me gusta me sentiré satisfecha. Igual que nosotros podemos aceptar otro tipo de personalidades, aún sin gustarnos, también pueden aceptar los demás que a las personas vulnerables les molestes o afecten ciertos tipos de comportamiento y comentarios. También estoy aprendiendo a valorarme yo, a quererme, a cuidarme, a respetarme y a aceptarme tal como soy, lo que realmente importa es lo que cada uno piense de sí mismo. Las personas vulnerables también somos merecedoras de todo lo bueno que nos pasa. En esta sociedad hay muchas mujeres y hombres que tienen éxito en su vida, con buenos trabajos, con un buen salario y de cara a la galería se muestran fuertes, con carácter, eficientes, buenos profesionales pero que una vez entran en sus casas y cierran la puerta, se quitan sus trajes y tacones, hay otro mundo en el que están los miedos, las inseguridades, sentimientos encontrados, vergüenza, insatisfacción por el que sufres mucho.