Un niño duerme mal si le cuesta bastante quedarse dormido, si se despierta muchas veces o si le cuesta mucho despertarse por las mañanas.
Detectar un trastorno en el sueño puede resultar algo complicado.
Si nota cualquiera de los síntomas que mencionamos a continuación, no dude en contactar con un psicólogo infantil.
Síntomas del trastorno del sueño en niños: bajo nivel de rendimiento académico, dificultad para concentrarse, hiperactividad, alteraciones en el estado de ánimo de manera frecuente, pueden darse actitudes agresivas, dolores de cabeza, exceso de somnolencia durante el día, evita dormir o inventa excusas para no hacerlo.
Lo primero sería realizar un diagnóstico adecuado para determinar si nos encontramos ante un problema o ante un trastorno del sueño, y a partir de ahí comenzar un proceso para ayudar al niño.
En el caso de que nos encontremos ante un trastorno del sueño, éste requiere de terapia, dónde el profesional le dará a los padres una serie de pautas de actuación para mejorar o conciliar el sueño y enseñar al niño técnicas de relajación para poder dormir bien.
Los padres deberán ser un apoyo para los hijos y no deben exteriorizar esa frustración hacia ellos.