La gratitud es tomar conciencia de las cosas buenas de su vida. Empieza a tomar conciencia de las cosas por las que te siente agradecido e identifícalas. Conéctese con los pequeños detalles cotidianos de tu vida y toma conciencia de las cosas buenas que, a veces, puedes dar por sentadas.
Cada día, piensa en 3 cosas por las que te sientes agradecido, como la naturaleza, las personas, la comunidad, el resguardo, las comodidades, como una cama caliente o una buena comida. Empieza un diario donde escribir las cosas por las que te sientes agradecido.
Pone en práctica rituales de agradecimiento, como dar las gracias antes de una comida. Una vez que tomas conciencia de los privilegios de la vida cotidiana, el siguiente paso es disfrutarlos. Disfruta de la sensación de gratitud. Hay momentos en los que en el acto siente una enorme gratitud de manera espontánea. Éstos son los momentos en los que te dices a sí mismo, "caramba, ¡ésto es increíble!" o "¡qué maravilloso es ésto!".
Detente, toma conciencia de esa sensación de gratitud verdadera y genuina, y asimílala, deja que te conmueva, disfrútala. Celebra sus privilegios en el momento en que ocurren.
Expresar gratitud es más que ser cortés, mostrar buenos modales o ser amable, tiene que ver con mostrar tu agradecimiento más sincero.
Cuando das las gracias a una persona, también pones en práctica la primera de dos aptitudes que se relacionan con la gratitud: has tomado conciencia de algo bueno y lo has valorado verdaderamente.
Muestra tu agradecimiento a una persona que hizo algo bueno.
También puedes expresar tu gratitud en una carta.
Expresa gratitud con gestos de amabilidad, como mantener la puerta abierta para la persona detrás suyo, incluso si esto implica esperar un poco más de lo normal.
Hacer las tareas de otra persona sin que ella sepa que fuiste tu.
A las personas que comparten tu vida, diles cómo te sientes y lo que ellas significan para ti.