La resiliencia implica: sobreponerse a las dificultades y tener éxito a pesar de estar expuestos a situaciones de alto riesgo.
Se identificaron tres factores principales: atributos del propio niño, características de sus familias y las del contexto social más amplio que rodea a niños y familias.
Algunos factores que favorecen la resiliencia son:
El autoconocimiento: conocer nuestras fortalezas y debilidades, nuestros valores y objetivos, y confiar en nuestras capacidades.
El autocontrol: regular nuestras emociones y comportamientos, evitando reacciones impulsivas o destructivas.
La autoestima: valorarnos positivamente y reconocer nuestros logros y méritos.
El sentido del humor: reírnos de nosotros mismos y de las situaciones que nos ocurren, sin perder el respeto ni la seriedad.
La flexibilidad: adaptarnos a los cambios y a las circunstancias imprevistas, sin aferrarnos a lo que no podemos controlar.
La perseverancia: mantener el esfuerzo y la motivación ante los obstáculos, sin rendirnos ni desanimarnos.
La creatividad: buscar nuevas formas de hacer las cosas, innovar y experimentar.
La asertividad: expresar nuestros sentimientos, opiniones y necesidades de forma clara y respetuosa, sin agredir ni someternos a los demás.
La empatía: ponernos en el lugar de los demás, comprender sus emociones y perspectivas, y ayudarlos cuando lo necesiten.
El apoyo social: contar con personas que nos quieren, nos escuchan, nos aconsejan y nos acompañan en los momentos difíciles.
Se encontraron las siguientes características en sus investigaciones: efectividad, expectativas altas, perspectivas positivas, autoestima, locus de control interno, autodisciplina, habilidades de resolución de problemas, habilidades de pensamiento crítico y humor.
Y Wolin encontró estas características de las personas resilientes: INTROSPECCIÓN: capacidad de preguntarse así mismo y darse una respuesta honesta.
INDEPENDENCIA: capacidad de mantener distancia emocional yu física sin caer en el aislamiento.
CAPACIDAD DE RELACIONARSE: habilidad para establecer lazos e intimidad con otros y equilibrar la propia necesidad de afecto con la actitud de brindarse a otros.
INICIATIVA: gusto de exigirse y ponerse a prueba en tareas cada vez más exigentes.
HUMOR: encontrar lo cómico en la propia tragedia.
CREATIVIDAD: capacidad de crear orden, belleza y finalidad a partir del caos y el desorden.
MORALIDAD: extender el deseo personal de bienestar a toda la humanidad y capacidad de comprometerse con valores.