Antes que nada hay que analizar qué nos conduce a esa situación, este paso lo considero importante para tener la experiencia, y que no nos vuelva a suceder lo mismo. Luego buscar una solución; en este paso asumir hechos y situaciones, no se trata de culpar a nadie, lo más importante es saber que somos dueños de nuestra vida y que la forma de vivirla depende de nosotros, ya que somos la consecuencia de nuestros propios actos; por lo tanto, debemos encontrar el camino de salida hacia nuestra felicidad. Si no podemos solos, debemos pedir ayuda a las personas que queremos y, si esto no nos ayuda, debemos acudir a un profesional. Acudir a un psicólogo en muchos casos es la solución definitiva cuando las dificultades nos superan. También es importante saber que hay un periodo de duelo, es decir, que necesitamos un tiempo para que el dolor desaparezca. Cuando pasamos por dificultades dolorosas, no debemos olvidar que lo más importante es el respeto a uno mismo, respeto a los demás y responsabilidad sobre nuestros actos. Lo relevante será comportarse cada día dirigiendo todos nuestros esfuerzos hacia lo que queremos conseguir, vengan las sensaciones o los sentimientos que vengan, recordando que lo único que marcará la diferencia en nuestras vidas serán nuestros pasos y la dirección que emprendamos. Encontrar la felicidad a pesar de las dificultades de la vida, es posible. Creo que lo importante es la actitud positiva frente a los diferentes problemas, sin olvidar que todo es un proceso, que la tristeza es parte de estar vivos y, que debemos recordar siempre que nuestra felicidad está en nuestras manos. La felicidad es recorrer el camino, animarse a descubrir la vida cada día, es animarse a vivirla, a tocarla y también a sentir el dolor cuando así nos viene. La felicidad es… la serenidad que se siente cuando se tiene la certeza de estar en el camino correcto, avanzando con placer en la dirección elegida.