Veamos ahora algunas técnicas de relajación para luchar contra el estrés.
Relajación muscular progresiva
Una de las más comunes que pueden realizarse en casa es la conocida como ‘relajación muscular progresiva’, un ejercicio que tiene como objetivo aprender a identificar la tensión para, después, eliminarla.
Para realizarlo debes comenzar contrayendo y relajando los músculos de la cabeza a los pies, pasando primero por la cara, el cuello y los hombros, brazos y manos, la espalda y acabando por el abdomen y las piernas.
Respiración diafragmática
Uno de los efectos más comunes de las situaciones de límite tiene que ver con la respiración, que se acelera ante la sensación de falta de oxígeno.
El ejercicio de la respiración diafragmática es, sin duda, uno de los más habituales y útiles, ya que puedes ponerlo en práctica sin ningún tipo de preparación y en cualquier lugar.
Simplemente, realiza entre 5 y 10 respiraciones abdominales de forma pausada, centrando tu atención en el diafragma y tomando el aire por la nariz para expulsarlo después por la boca.
Visualización positiva
Aplicaciones móviles como Headspace incluyen en sus recursos muchos ejercicios de visualización positiva, una variación de la meditación que nos invita a poner en marcha nuestra imaginación para evocar imágenes positivas y lugares agradables que nos devuelven la sensación de calma en situaciones críticas.
Si estás sufriendo un momento de nervios, concéntrate en recuerdos felices para enviar señales de calma a tu mente y, de esta manera, controlar la posible ansiedad que estés sufriendo.
Técnicas de medicina oriental: acupuntura, shiatsu y reiki
Aunque no se trata de ejercicios que puedes realizar en casa, algunas técnicas de medicina oriental han probado tener muy buenos resultados sobre los problemas de estrés y ansiedad.
La acupuntura, por ejemplo, una técnica que se basa en la estimulación de ciertos puntos del cuerpo insertando agujas en la piel, está reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un recurso para el tratamiento de problemas como la ansiedad o el estrés crónicos.
Además de estos ejercicios y terapias, recuerda que la realización de ejercicio físico moderado o la reducción de la ingesta de bebidas excitantes o alcohólicas pueden ser un arma muy potente para luchar contra los problemas de nervios.