Todos tenemos una habilidad increíble para recuperarnos incluso de las separaciones más difíciles.
En el caso de una "relación fallida", es importante recordar que siempre hay más matices en la situación de los que a tu cerebro le gusta aceptar.
Las relaciones fallidas a menudo tienen sus propios mini éxitos.
Tal vez aprendiste algo sobre ti que no sabías antes de la relación.
Tal vez tomaste una nueva actividad, pasatiempo o rutina debido a la relación.
Tal vez viste una nueva parte del mundo o descubriste un nuevo hábito de salud.
Tal vez tengas una mejor idea de lo que te gustaría ver en tu próxima relación.
Haz tu mejor esfuerzo para evitar asignar juicios de valor a tus relaciones pasadas, como decir que 'X' fue un éxito o que 'Y' fue un fracaso.
En cambio, acepta los matices que se pueden encontrar en las relaciones pasadas y aprende de cada experiencia, las buenas y las malas.
Es posible que estés subestimando la cantidad de giros y vueltas de la vida que simplemente están fuera de tu control.
Es reconfortante recordarnos a nosotros mismos que no podemos controlar el futuro.
No podemos controlar las decisiones que toman otras personas.
No podemos forzarnos a una realidad que puede o no suceder.
Lo que podemos controlar son nuestros pensamientos, emociones, acciones y comportamientos.
Cuanto mejor seamos para guiar nuestra propia nave, menos nos afectarán las cosas que están fuera de nuestro control.
Una de las claves para una vida saludable y la longevidad es crecer y mantener muchos puntos fuertes de contacto social.
Aprecia los lazos que tienes con todas las personas en tu vida y comunidad.
Haz tu mejor esfuerzo para ayudar a los demás y retribuye cuando puedas.
La fuerza que obtenemos de nuestras conexiones con los demás es quizás nuestro recurso más poderoso y, sin duda, el mejor antídoto para superar una relación fallida.
Para responder positivamente a las pérdidas en las relaciones, haz todo lo posible para (1) evitar definir cualquier cosa como un "fracaso", (2) reflexionar sobre cualquier aspecto positivo que puedas llevarte de la experiencia y (3) aprecia tus otros vínculos sociales y úsalos como fuente de fortaleza.