La asertividad es la capacidad que poseen algunas personas para analizar su entorno y actuar de manera eficaz al confrontar problemas, dudas e ideas, en relación a una situación en particular. Las personas asertivas se caracterizan porque tienen la capacidad de defender sus intereses y puntos de vista, sin la necesidad de generar un ambiente conflictivo o ceder ante las circunstancias.
Por eso, las técnicas de asertividad resultan fundamentales para establecer una comunicación efectiva dentro de cualquier tipo de empresa. De esta forma, es posible establecer estrategias dirigidas a fortalecer la comunicación entre trabajadores, clientes o proveedores.
Establece tus prioridades. Saber ponderar la importancia de cada situación, te será de gran utilidad para saber en qué momento ceder ante ciertas situaciones. Defiende tu punto de vista cuando sea necesario. Ante circunstancias que vulneren tus valores o atenten contra tus objetivos, lo más sensato será defender tu postura con argumentos válidos aplicando técnicas de asertividad. Sé más empático. Procura prestar atención cuando una persona te hable, mantén la comunicación visual y espera a que termine de exponer sus ideas, en lugar de interrumpirla o apresurar tus conclusiones. Establece límites. Analiza con atención tu entorno, permitiendo que las personas se hagan cargo de sus responsabilidades cuando deban hacerlo. Ayúdalos cuando realmente necesiten tu orientación. Mejora tu inteligencia emocional. Para poder gestionar adecuadamente los posibles conflictos y resolverlos de forma constructiva. gestionar tu inteligencia emocional te permitirá afrontar situaciones de estrés, miedo, ansiedad o frustración.