1. Exprésate en 1ª persona.
Este paso es muy importante a la hora de ser asertivo.
Es importante que no excuses tus opiniones detrás de otras personas y que expreses de forma clara si algo te ha sentado mal.
Esto genera empatía en la otra persona y hace más fácil que entienda tu punto de vista.
2. Resuelve los conflictos antes de que te generen emociones negativas, como pueden ser el enfado o la frustración y que te lleve a “perder los papeles”.
Guardarse todo siempre, y no expresar tu opinión o tus deseos puede hacernos sentir que vamos a explotar.
Antes de que eso ocurra, ponle fin haciendo valer tus derechos.
3. Una técnica que puede ayudarte cuando la conversación se torna agresiva es realizar una pregunta asertiva, por ejemplo, si alguien intenta herirte con una acusación del tipo “contigo no se puede razonar”, en vez de contestar con otra acusación, responde con un “¿Por qué crees que no puedo razonar? O ¿cómo podría mejorar ese aspecto?.
4. Si la otra persona es muy persistente en su opinión e intenta hacerte cambiar de idea de forma muy insistente, prueba repetir una y otra vez tu argumento sin perder la calma.
Esto se llama técnica del disco rayado y ayuda a hacerle ver a la otra persona, que a pesar de su insistencia, mantenemos nuestra opinión.
5. La última técnica es muy útil para mejorar la convivencia con otras personas.
Ante una crítica (constructiva o no) como puede ser un “esta semana te toca a ti sacar la basura y aún no lo has hecho.
La casa huele fatal y es todo culpa tuya”, responder con una Aserción negativa, es decir, aceptar la crítica y aceptar que nos hemos equivocado.
Ayuda también hacerles saber que en el futuro intentaremos hacerlo mejor.