La empatía está presente en nosotros desde que somos bebés, aunque no es exactamente como la que tenemos cuando somos mayores. Se cree que la empatía está presente en nosotros desde que somos bebés, aunque no es exactamente como la que tenemos cuando somos mayores.
Un ejemplo claro puede ser cuando un niño ve llorar a otro y le ofrece su juguete para consolarle, ya que piensa que si a él le hace feliz, seguramente al otro también.
Pero si nos vamos a la empatía tal y como la conocemos, y de acuerdo al desarrollo social durante la infancia, encontramos que ésta realmente comienza a aparecer alrededor de los dos o tres años de edad, cuando finalmente comprende que los otros niños son independientes a él, es decir, cuando toma conciencia de que él es una entidad separada de los demás.
Es la que está presente durante el primer año de vida y se trata de una empatía muy primitiva, cuando el bebé aún se encuentran tan unido a sus padres que les percibe como parte de él mismo, por lo que imita los sentimientos de otros y los interpreta como propios.
Este tipo de empatía comprende desde que el bebé tiene un año de edad hasta los dos.
Este tipo de empatía es más cercano al concepto que tenemos y suele aparecer entre los dos y tres años hasta los seis años.
Esta es considerada la empatía más avanzada y suele aparecer en el periodo final de la niñez, es cuando el niño finalmente tiene la capacidad de ser empático no solo con los sentimientos, sino con la situación de vida de otros, comprendiendo que todos tenemos una historia y considerando no solo el momento, sino la condición general del otro.