La Terapia centrada o focalizada en emociones (TCE) es una psicoterapia humanista procesual y vivencial de corta duración para su uso en modalidad individual, de pareja y familiar.
Incluye elementos de las terapias focalizadas en la experiencia y en la persona, en el modelo constructivista y la teoría de sistemas, pero se ha establecido firmemente a partir de la teoría del apego.
Las emociones en sí no inhiben el proceso terapéutico, pero la incapacidad de las personas para manejar las emociones y usarlas bien es vista como el problema.
Las emociones están conectadas a nuestras necesidades más esenciales.
Rápidamente nos alertan sobre situaciones importantes para nuestro avance.
También preparan y nos guían en estas situaciones importantes para actuar en el cumplimiento de nuestras necesidades.
A los clientes que experimentan la TCE se les ayuda a identificar, explorar, dar sentido, transformar y gestionar con flexibilidad sus experiencias emocionales.
La emoción es el objetivo y el agente de cambio.
El terapeuta es un consultor de procesos.
Los pacientes son evaluados a medida que enfrentan de forma óptima sus circunstancias actuales.
Psicoterapia experiencial de Greenberg a una terapia que aunaba el enfoque rogeriano, en cuanto a sus tareas de intervención.
Es un tipo de terapia indicada para pacientes con un perfil de baja reactancia al influjo interpersonal.
La terapia se centra en el manejo de significados y emociones personales conflictivas mediante la propuesta de tareas de exploración específicas en el proceso de la terapia.
Este enfoque de terapia puede ser de duración breve o larga, adaptándose a las necesidades.
En el caso de la terapia breve el enfoque es más activo y directivo, con tareas propuestas para el cliente.
En el caso de tratamientos largos en problemas crónicos de personalidad o en dificultades interpersonales se centra más en la relación interpersonal, no sin descartar las tareas de intervención.