Si en tu cabeza, ante diferentes situaciones, aparecen estos pensamientos: “a mi me apetece hacer otra cosa”, “no me gusta que me diga esto”, “siempre tengo que estar para el resto”, “no quiero”… pero no eres capaz de decir “NO” de forma respetuosa para la otra persona y para ti, quédate porque en este artículo explicaremos qué son y en qué nos ayudan los límites.
Es normal tener miedo a dejar ir pero, como dice Albert Espinosa, “las pérdidas son ganancias”.
Es cierto que este concepto puede parecer egoísta pero no es así.
Al igual que poner nuestros propios límites es importante aceptar y respetar los límites que los demás tienen.
A veces el poner límites es una tarea compleja por nuestra historia de vida, nuestras heridas emocionales, nuestras experiencias y gestión emocional.
Por eso si crees que establecer límites te puede generar malestar psicoemocional no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
Pero no eres capaz de decir “NO” de forma respetuosa para la otra persona y para ti, quédate porque en este artículo explicaremos qué son y en qué nos ayudan los límites.
Es poder comunicar lo que queremos, o no, respetando lo que sentimos pero sin olvidar lo que siente la otra persona.
Es importante poder construir una relación satisfactoria y sana en la que no tienes que estar constantemente pensando qué cosas si puedes o no puedes decir o con la necesidad de agradar y complacer todo el tiempo.
Esto te ayudará a confiar en ti y a ser tu mismo sin la necesidad de que tu miedo al rechazo te controle.