Puedes realizar actividades como jugar a vestirse del personaje favorito de tu hijo, cantar, ser parte de sus aventuras, leer, ver películas juntos, cocinar, ir al parque, montar bicicleta, pasear al perro, tomar una clase o un taller de manualidades, pintura o música juntos, llevarlos a actividades culturales como el teatro o museos, o simplemente sentarse y jugar a la hora del té.
Disfrácense: esto nunca tiene pierde.
Jueguen a vestirse del personaje favorito de tu hijo, tómense fotos y pasen una tarde juntos.
¡Canten!: tal vez esta puede ser la actividad más divertida para tu hijo.
Sé parte de sus aventuras: juega con sus juguetes favoritos, inventen historias y salven juntos a la aldea de las manos del dragón.
Lean: sin importar la hora del día, siempre habrá un momento para sentarse a leer un cuento.
¡Vean películas juntos!: de todas maneras tu hijo tiene ya una favorita.
Comparte tiempo con él, hagan maratón y véanla juntos.
Cocinen: mientras preparas el almuerzo, deja que te ayude o preparen juntos el postre.
Llevarlos a diferentes actividades culturales, podrían tener un martes de teatro o un fin de semana de museos.
Incluso solo sentarse y jugar a la hora del té.
Lo más importante es pasar tiempo juntos, un tiempo lleno de comunicación y confianza.