La adultez temprana es el periodo conformado entre la adolescencia y la adultez intermedia, la cual da comienzo a partir de los 20 años. Aunque cada etapa a nivel de desarrollo está diferenciada y caracterizada por los expertos por diferentes características que la definen, cuando nos vamos adentrando en la adultez, podemos encontrar unos años en los que nos podemos enfrentar a un momento de inquietud en diferentes áreas personales, estos son los comprendidos entre los 20 y los 30 años, aproximadamente.
Estos son algunos de los interrogantes que pueden aparecer en este periodo y generar la conocida como “Crisis del cuarto de vida”.
Aunque es posible considerarlo como un momento que forma parte de la evolución personal de cada individuo, el problema radica en que las generaciones que van llegando a este momento evolutivo cada vez enfrentan nuevos desafíos que les llevan a replantearse su vida y que, en muchas ocasiones, pueden llegar a ser debilitantes para su bienestar y estabilidad personal.
¿Cuáles son los principales motivos de malestar e incertidumbre entre los 20 y los 30 años.
Autonomía económica.
Independencia de los padres.
Construir un propio yo, aumentando la conciencia e implicación en temas sociales y de salud.
Valoración del ámbito laboral, si me encuentro en un trabajo que cumple mis expectativas o, si no es así, búsqueda de uno nuevo con mejores condiciones laborales, más adaptadas a mis deseos.
Poco reconocimiento.
Nos encontramos en una edad adulta pero, en muchas ocasiones, se percibe que no somos valorados como tal.
Valoración de relaciones de calidad.
Tanto en las amistades como en la pareja, nos planteamos si estamos manteniendo el tipo de relación que nos gustaría mantener.
Miedo e incertidumbre sobre cómo será nuestro futuro.
La aparición de la “Crisis del cuarto de vida” se ha visto más acentuada en los últimos años, esto puede deberse a diferentes factores que influyan en estos jóvenes adultos.
Entre ellos, vemos importante destacar las condiciones sociales y económicas en las que nos hemos visto involucrados en los últimos años como consecuencia de la pandemia así como de otros aspectos a nivel internacional que han afectado a la estabilidad socio-económica del país.
Esto ha podido influir a que aumente la presión a la que se enfrentan, en muchas ocasiones, al compararse con generaciones anteriores.
Por otro lado, vemos importante destacar el papel de las redes sociales en este momento, ya que la exposición de la vida que se realiza a través de ellas y que, en muchas ocasiones, es distorsionada mostrando únicamente los éxitos de las personas, puede contribuir a la aparición de frustración y sensaciones de poca valía.